SI LUCHAS PUEDES PERDER, SI NO LO HACES YA HAS PERDIDO
En el mundo jurídico, como en el deporte, las probabilidades no siempre están de tu lado. A veces te enfrentas a gigantes, a estructuras históricas y a estadísticas que dicen que solo un 5% de los recursos logran ser escuchados por el Tribunal Supremo.
Muchos dijeron que era imposible. Que no merecía la pena el riesgo. Pero hoy hay una fecha marcada en el calendario: 19 de marzo de 2026. Ese día, el Tribunal Supremo dictará sentencia.
Y no se trata solo de una marca.
Se trata de defender el Estado de Derecho.
No es solo ciclismo. Es libertad frente al monopolio.
Durante demasiado tiempo se ha querido hacer creer que las Federaciones son el “Estado”. No lo son. Son entidades privadas que colaboran con la Administración, pero no pueden situarse por encima de la ley ni apropiarse de derechos que pertenecen a tod@s.
La actual Ley del Deporte (Ley 39/2022) introduce por primera vez una reserva expresa de denominaciones como “Campeonato de España” en favor de las federaciones en el ámbito oficial. Ese dato es relevante:
Si el legislador tuvo que incorporar en 2022 un blindaje específico, es porque dicha exclusividad no estaba recogida de forma expresa en la normativa anterior.
Nuestra marca fue registrada legalmente en 2011. En ese momento, la ley no otorgaba esa exclusividad.
Las leyes no viajan al pasado.
El artículo 9.3 de la Constitución Española consagra el principio de irretroactividad de las normas restrictivas de derechos. Una reforma de 2022 no puede aplicarse retroactivamente para privar a una Fundación de un derecho adquirido conforme a la legislación vigente en 2011.
En un Estado de Derecho, las reglas no se cambian a mitad de partido.
Nuestra convicción es innegociable:
• Igualdad ante la Ley: las normas son las mismas para el gigante y para el pequeño.
• Seguridad Jurídica: no aceptamos que lo “federativo” se confunda con lo “público” para anular derechos legítimamente adquiridos.
• Deporte para tod@s: el ciclismo pertenece a quienes lo viven y lo impulsan, no a quien pretende monopolizar el lenguaje.
La admisión de nuestro recurso por el Tribunal Supremo confirma que existe una cuestión jurídica relevante que merece ser examinada en profundidad.
Llegar hasta aquí ya es una victoria frente al “no se puede”.
La moneda está en el aire, pero el silencio habría sido una derrota garantizada.
El 19 de marzo de 2026 no solo se decide quién usa una marca; se decide si España sigue siendo un país donde se respeta la seguridad jurídica y la iniciativa de la sociedad civil.
Seguimos adelante.
Por la Fundación.
Por el ciclismo libre.
Por la justicia.
Porque la única batalla que se pierde es la que no se libra.

